¿Se puede construir un puente fuerte y resistente utilizando únicamente papel y pegamento? La respuesta es un rotundo sí, y el alumnado nos lo vuelve a demostrar en este nuevo proyecto práctico de tecnología.
Para entender qué es una estructura y cómo se comportan las fuerzas, les propusimos un desafío de diseño muy completo. El objetivo consistía en construir un puente con papel que cumpliera una serie de requisitos técnicos muy precisos:
- Salvar un vano: Debía cubrir una distancia libre de 50 cm entre dos mesas separadas.
- Limitación de peso: El puente en vacío no debía superar los 750 gramos.
- Gálibo inferior: Por debajo de la estructura tenía que quedar espacio suficiente para que pasara un barco con unas dimensiones determinadas (20 cm de ancho y 10 cm de alto).
- Resistencia a la carga: La estructura tenía que ser capaz de soportar un peso de al menos 8 kg en su punto medio durante un mínimo de 10 segundos.
De la catenaria al taller
Para inspirar el diseño, investigamos previamente la geometría de la catenaria, considerada la curva natural más resistente, utilizando cadenas reales y trabajando las proporciones directamente sobre la pizarra. A partir de ahí, manos a la obra: enrollado de papel, cortes milimétricos, uso de pistolas de pegamento caliente y mucha imaginación para crear celosías y perfiles tubulares capaces de desafiar el peso de pesas, bloques de hormigón e incluso pantallas de ordenador.
El resultado final ha sido un despliegue de ingenio, cálculo estructural y trabajo en equipo que podéis ver en acción en el vídeo.
¿Qué os parecen las soluciones que han ideado? ¿Cuál de todos los puentes creéis que es el más eficiente? ¡Dejad vuestros comentarios!